LOS NO HIT DE LA PELOTA CUBANA


En el béisbol, los lanzadores tratan de someter a sus eternos rivales los bateadores, a través de múltiples vías, pero las que les brindan mayor satisfacción son los ponches propinados, los juegos de cero hit cero carreras, y si a esto se suma la posibilidad de que nadie se embase, constituye la apoteosis.

In baseball, pitchers try to subdue their eternal rivals batters, through multiple ways, but the ones that give them the most satisfaction are the strikeouts, zero-hit zero-run games, and if this is added the possibility that no one lies down, constitutes the apotheosis.

En las 58 Series Nacionales, más de medio centenar  de “serpentineros” han logrado más o menos una cantidad similar de estos éxitos, desde que el entonces villaclareño  Aquino Abreu inscribiera su nombre en el libro de récord el 16 de enero de 1966 ante el conjunto de Occidentales, hazaña que repitió a la semana siguiente el día 25 de ese mes ante el conjunto de Industriales.

También con dos juegos de este tipo aparecen el pinareño Rogelio García y el espirituano Mael Rodríguez, el primero de este último tuvo la categoría de perfecto al retirar a los 27 tuneros que enfrentó el 22 de diciembre de 1999.

Sin embargo, el lanzador con más juegos de cero hit, cero carreras propinado en las Serie Nacionales es el camagüeyano Juan Pérez Pérez, ya fallecido, ante la escuadras de Serranos, Oriente y Citricultores en ese orden.

No obstante, hay solo cinco desafíos en que un lanzador permitió carreras pero no imparables durante las nueve entradas de actuación, el primero fue el diestro Manuel Alarcón el 24 de enero de 1967 contra Las Villas.

Un caso curioso ocurrió con el siguiente pitcher que tuvo ese desempeño el camagüeyano Douglas Sorribas, que lanzando con Granjeros, le ganó a Henequeneros el 9 de enero de 1968 y una semana después, o sea el día 16 repetiría el no hit ante el conjunto de Vegueros.

De la provincia de Camagüey son los otros lanzadores con semejantes actuaciones el primero   Florentino Alfonso  el 16 de marzo de aquel mejorable año 1968, no solo para los tiradores en la pelota cubana,  sino a escala global, cuando derrotó el 16 de marzo a Granjeros, mientras que Yoide Fombona, se encarga  del quinto juego sin imparable el 4 de febrero de 1969 ante Oriente.

La pregunta flota en el aire ¿será más difícil dejar carreras, ni incogible al equipo rival, que solo permitirles anotaciones, pero, sin hit?. Qué cosa más extraña.

Foto: Internet

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