LOS SEÑORES DE LOS ANILLOS


El estado de salud de ese enfermo que se llama béisbol cubano muestra un mejor semblante a partir de la mejoría observada en el transcurso de la LVII Serie Nacional sobre todo en los últimos 10 ó 15 juegos de la primera etapa, los desafíos de comodines y lo que  va de esta segunda fase donde en los primeros compases vemos que no hay enemigos pequeños.

The state of health of that patient called Cuban baseball shows a better face from the improvement observed in the course of the National Series LVII especially in the last 10 or 15 games of the first stage, the wild card challenges and the that goes of this second phase where in the first measures we see that there are no small enemies.

Resulta evidente que estos capítulos de la pelota doméstica han sido atractivo, no todo lo que se quisiera, han motivado a la afición a regresar a los estadios, a provocar la polémica y el debate encendido en fábricas, o el parque, así como a mover la pasión de un lado a otro de la Isla.

Por otra parte no se puede obviar que la presencia y el rendimiento de peloteros nacidos en la Mayor de las Antillas  y que actualmente juegan en otras ligas del mundo, ya sea bajo la tutela de la Federación Cubana de Béisbol (FCB),  o los que escogieron otras vías, también es motivo de ese incipiente resurgir del interés por el béisbol tras los resultados internacionales en todas las categorías que dejaron un sabor amargo en el público.

Alfredo Despaigne.

El desempeño de Alfredo Despaigne, 35 jonrones y 103 carreras impulsadas en la Liga del Pacífico de la Nippon Professional Baseball  (NPB) y el lanzador Livan Moinelo ambos autorizados por la FCB con el equipo del  Fukuoka SoftBank Hawks, o el caso de Alexander Guerrero, de los que se separaron del deporte del verde caimán, ahora con los Chunichi Dragons, y líde3r en cuadrangulares de la Liga del Pacífico con la misma cifra de su compatriota son ejemplos de que la calidad y el talento existen, solo que hay trabajar con mayor visión en u n grupo de aspectos.

También en ese interés que la pelota ha despertado en muchos jóvenes seguidores del fútbol, amantes de la messimanía y el culto desmedido a Ronaldo Cristiano y compañía, muy por encima de lo real, tiene que ver con la superior frecuencia de partidos transmitidos por la Televisión Cubana, que sin llenar todas las expectativas hay que reconocer un cambio de enfoque en tal sentido.

Aroldis Chapman.

Todos recordarán que el pasado 2016, la afición quedó con los deseos de ver los duelos por el banderín entre los Cubs de Chicago y los Indios de Cleveland a todas luces por la presencia en el club de la ciudad de los vientos del lanzador zurdo de Holguín Aroldis Chapman, esta vez fueron llevados a la pequeña pantalla los siete juegos entre los Astros de Houston, a la postre campeones y Los Dodger de Los Ángeles.

Lo curioso es que en cada uno de los equipos había un representante de la pelota cubana, Yulieski Gurriel por los siderales y Yasiel Puig por los angelinos,  sin embargo, aunque los partidos no llegaron vivo en directo como todos hubiesen preferidos, si fueron transmitidos con menos de 20 horas de diferencia y la mención a ellos no se oculto.

Estos encuentros tuvieron pleno seguimiento de  Maisí a San Antonio, o sea de extremo a extremo a la Isla lo cual pudiera ser una recuperación para una disciplina que más que deporte es parte de la identidad y el imaginario del país.

Yulieski Gurriel.

Por cierto, Gurriel formó parte de una tríada latina, integrada por el venezolano José Altuve,  así como el puertorriqueño Carlos Correa que coparon la línea central de bateo, y que aportó  mucho no solo en la temporada regular, sino también en la postemporada.

El pelotero natural de Sancti Spíritus se convirtió en el décimo sexto  jugador de esta parte del mundo que conquista un anillo de Serie Mundial, hazaña que comparte con Adolfo Luque, de al menos una Serie Mundial.

Adolfo Luque.

El primero de ellos fue Adolfo Luque, quien en 1919 lanzó para los Rojos de Cincinnati en la victoria frente a los Medias Blancas de Chicago y en 1933, ya con 42 años, fue figura indispensable en el éxito de los Gigantes de Nueva York (4-1) frente a los Senadores de Washington.

Luego ganaron el preciado emblema Edmundo (Sandy) Amorós, en 1955 con los  Dodgers de Brooklyn Mike Cuéllar y Marcelino López se titularan en 1970 con los Orioles de Baltimore, Jacinto (Jackie) Hernández con los Piratas de Pittsburg vs. Orioles de Baltimore.

El torpedero Bert Campaneris lo alcanzaría jugando para los  Atléticos de Oakland  entre los años 1972 y 1974, le seguiría entre  1975 y 1976, Atanasio (Tany) Pérez con  los Rojos de Cincinnati,  Bárbaro Garbey fue parte de la plantilla de los Tigres de Detroit en 1984, nuevamente  los Atléticos de Oakland volvieron a tener representación  de la Mayor de las Antillas en la Serie Mundial de 1989 con José Canseco que volvería a repetir en el año 2000.

Durante la temporada de 1997 los entonces Marlins de la Florida sorprendieron con su triunfo 4-3 sobre los Indios de Cleveland,  el lanzador Liván Hernández fue escogido como el Jugador Más Valioso gracias a sus dos victorias, incluyendo la del partido final.

Orlando “El Duque Hernández.

Su hermano mayor Orlando “El Duque” Hernández es el que mayor cantidad éxitos con los Yankees de Nueva York (1998, 1999, 2000, 2005) este último e n unión de José Ariel Contreras cuando jugaron para los Chicago White Sox.

Los últimos anillos llegaron a través de Kendry Morales en 2015 con Los Reales de Kansas City, Chapman  y Jorge Soler en 2016 con los Cachorros y Yulieski Gurriel este 2017 como parte de los Astros de Houston que de paso ganaron su primera corona luego de más 50 años de fundada la franquicia, que ha cambiado de nombre en más de una ocasión.

Alrededor de 25 peloteros oriundos de Cuba tuvieron participación en la temporada de la Gran Carpa, otro grupo tuvo acción en la NPB, y otra cifra importante de jugadores interviene en las distintas ligas invernales del Caribe Centroamérica y  se abren paso en otros certámenes en Europa y Canadá además,  jóvenes que participan con notable calidad en el clásico local.

Este es el gran reto para la pelota cubana, abrir los espacios indispensables para encauzar el desarrollo armónico de todo ese enorme  talento, a pesar de las dificultades que representa la inconveniencia para la MLB y otras organizaciones acogidas a ella de poder negociar el acceso de los atletas de la isla a esos circuitos de élite, impedidos de negociar con su contraparte caribeña debido a las absurdas y obsoletas leyes vigentes en territorio norteño con relación a la nación antillana.

Fotos: Internet

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