AGRAMONTE: EL AMOR A LA PATRIA Y A SU AMALIA.


Como cada  23 de diciembre el Camagüey amanece con sus mejores galas y esta vez  de manera muy especial porque hace 175 años nació en el corazón de la ciudad uno su hijo más insigne a quien los que lo conocieron, no le decían  General, grado militar alcanzado al filo del machete redentor, sino simplemente El Mayor.

As every December 23, Camagüey dawns with his best galas and this time in a very special way because 175 years ago was born in the heart of the city one of his most important son who those who knew him, did not say General, military grade reached To the edge of the redemptor machete, but simply the Major.

Ignacio Agramonte y Loynaz, tuvo una corta vida, apenas vivió 32 años, pero lo hizo intensamente dedicado a dos cosas esenciales, la Patria y su Amalia, a ambas le entregó lo mejor de sí. A una el valor, la decisión, la palabra que denuncia, exige  y sentencia como aquella vez, en medio de penurias le preguntaron en forma claudicante con que pensaba él proseguir el combate, y sin temblarle la voz dijo sereno, pero firme: ¡Con la vergüenza de los cubanos!  Y volviendo la grupa a su caballo dejó destruidos moralmente a los capitulantes.

Su otro gran amor fue la fiel novia, esposa y compañera, Amalia, con quien contraría un azaroso matrimonio  marcado por la vida en campaña, que lo obligaría a estar largos periodos alejados de su amada y de los pequeños retoños de aquella unión Ernesto y Herminia, incluso a esta última no llegó a conocer.

Por eso en honor a su conciudadano más los camagüeyanos comenzó la jornada con la tradicional peregrinación desde la Casa Natal de El Mayor,  situada  en las inmediaciones de la Plaza de los Trabajadores de la capital provincial,  hasta el parque  que lleva el nombre del patriota, ambas ubicadas en la zona declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad.

A la entrada de la vivienda, declarada  también Monumento Nacional, la Master Elda Centro Gómez, vicepresidenta de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba, nuevamente destacó la contribución de Agramonte en el acrisolamiento de la nación y la vigencia de su pensamiento antianexionista.

En el recorrido de unos 300 metros estuvieron presentes pioneros, jóvenes, trabajadores, combatientes  y el pueblo en general quienes de forma espontánea colocaron flores al pie del conjunto escultórico dedicado a Ignacio Agramonte y Loynaz.

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Camagüey, Cuba, historia y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s