HASTA SIEMPRE “MINNIE”.


En las brumas de nuestros recuerdos infantiles, perdura la imagen de aquel pelotero color de ébano que en Cuba, y muchos otros países del continente brillo por su dinamismo en el juego,  consistente bateo y elegancia a la hora de fildear lo mismo en la tercera base que en los jardines.

In the mists of our childhood memories, lasting image of that ebony ballplayer in Cuba and many other countries of the continent shine for its dynamism in the game, consistently hitting and elegance when fielding the same at third base in the gardens.

Saturnino Orestes Miñoso Arrieta, fue su nombre de pila, pero todos lo llamaban  por el primer apellido o simplemente “Minnie”, como le decían en las Grandes Ligas del Béisbol de los Estados Unidos, se desempeño durante 14 temporadas en la pelota profesional cubana y en 17 en las Mayores, además de jugar en las famosas Ligas Negras norteamericana, en México y otros países.

Después que Jackie Robinson rompiera la barrera racial estadounidense, fue el primer negro latino en ser firmado por un equipo de la “Gran Carpa” los Medias Blancas de Chicago, y tuvo su paso también por los Indios de Cleveland, Cardenales de San Luis y los Senadores de Washington.

Tras su retiro, en Cuba la afición de todos los tiempos le siguió admirando y en cada entrevista manifestó la calidad de los peloteros salidos de esta tierra la cual llevó siempre en el corazón en especial  su suelo natal Perico en la provincia de Matanzas.

Ya nonagenario expresó agradecimiento `por ser nominado y luego exaltado al refundado Salón de la Fama del Béisbol en la Mayor de las Antillas, que por méritos de sobras  ganados en cada acción en el terreno era acreedor.

Cuba cumplió con uno de sus hijos más respectado y querido, solo quedó pendiente el hecho de Cooperstown ignorará su calidad y resultados y lo marginará hasta su muerte de codearse con los inmortales de todas las épocas.

Al respecto el presidente de los Estados Unidos Barack Obama dijo en un comunicado: “… puede haber sido pasado por alto en el Salón de la Fama durante su vida, pero para mí y para generaciones de jóvenes negros y latinos, la historia americana por excelencia de él encarna mucho más de lo que podría hacer una placa”.

En una ocasión Miñoso había declarado: “Mi último sueño es estar en Cooperstown, con esos jugadores… “quiero estar allí. Es el sueño de mi vida”, anhelaba. “Tengo el béisbol en la sangre. Es lo único que he querido hacer siempre”.

No importa que el lugar que mereciste “Minnie”, te lo hayan negado aquellos que ojos ciegos, o dolidos por lo inmenso que luciste en ese color de ébano, aún rabian, tú estarás siempre en el corazón  de millones de seres humanos, pero sobre todo de los cubanos que jamás olvidarán tus hazañas en los estadios, el gesto caballeroso y la franca y alegre sonrisa en el rostro. Hasta siempre campeón.

FAREWELL “MINNIE”In the mists of our childhood memories, lasting image of that ebony ballplayer in Cuba and many other countries of the continent shine for its dynamism in the game, consistently hitting and elegance when fielding the same at third base in the gardens.

Saturnino Orestes Miñoso Arrieta was his name, but everyone called him by first name or simply “Minnie”, as he was in Major League Baseball in the United States, he served for 14 seasons in the Cuban professional baseball and in 17 in the majors, besides playing in the famous American Negro Leagues in Mexico and other countries.

After Jackie Robinson broke the American racial barrier, was the first Latino black to be signed by a team of the “Big Tent” the Chicago White Sox, and had her step also for the Cleveland Indians, St. Louis Cardinals and Washington Senators.

After his retirement in Cuba hobby of all time was followed by admiring and in every interview said the quality of the players coming out of this land which always led in the heart Perico especially his native land in the province of Matanzas.

`His nineties thanked for being nominated and then inducted into refundado National Baseball Hall of Fame and Museum in the Greater Antilles, which merits of leftovers earned in each action on the ground was creditor.

Cuba fulfilled one of its most respected and beloved sons, one was pending ignore the fact Cooperstown quality and results and marginalize until his death to rub shoulders with the immortals of all ages.

In this regard the President of the United States Barack Obama said in a statement: “… may have been overlooked in the Hall of Fame for his life, but for me and generations of young blacks and Latinos, quintessentially American story it embodies much of what you could do a plate “.

Once Miñoso had declared. “My ultimate dream is to be in Cooperstown, with those players …” I want to be there is the dream of my life, “craved. “I have baseball in the blood. It’s the only thing I’ve always wanted to do.”

No matter that the place deserved “Minnie”, I have denied those blind eyes, or hurt so immense that You looked at that ebony, still raging, you will always be in the hearts of millions of human beings, but all of Cubans will never forget your deeds in the stadiums, the gentlemanly gesture and frank and cheerful smile on his face. Farewell champion.

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