CONTENTOS SI, PERO NO SATISFECHOS


Con gran alegría alegres, la afición acogió la barrida que la selección cubana de béisbol dio al  conjunto de los mejores peloteros universitarios de los Estados Unidos en el tope bilateral que sostuvieron recientemente en la Isla.

Luego de haber perdido dos años consecutivos, primero 3-2 y luego por 5-0, los criollos salieron al terreno dispuestos a sacarse la piedra atravesada en los spikes y consiguieron el éxito de forma completa.

Un enfrentamiento beisbolero entre antillanos y norteños siempre acapara la atención en cualquiera de las categorías en que se efectué en uno u otro lado del estrecho de la Florida, porque la rivalidad en esta disciplina se remonta al siglo XIX y se ha prolongado en el tiempo.

Cuba presentó en esta oportunidad a un equipo con figuras jóvenes, que lució bien en el campo de juego, que bateo con oportunidad, defendió con exactitud y sus lanzadores estuvieron efectivos en su labor de maniatar a los jugadores norteamericanos.

Por su parte los visitantes estadounidenses, quienes arribaron a la Isla, con el aval de haber ganado el Torneo de Harleem y un pitcheo de calidad, donde todos sus integrantes lanzan por encima de las 90 millas, no se comportó a la altura que se  esperaba, sobre todo en el renglón defensivo donde cometieron más errores de los permitidos, no solo los físicos que se contabilizan en las estadísticas, sino también los mentales en determinadas jugadas puntuales.

Si bien el triunfo dejó un sabor agradable, el éxito no puede nublar la razón, al menos eso esperamos de los técnicos que condujeron a la escuadra cubana, porque en realidad a nuestro juicio el rival no fue esta vez un medidor exacto de cómo anda la pelota en el país.

Un ejemplo es que si bien los grandes jugadores cubanos, dígase, Cepeda, Yulieski Gourriel, Alfredo Despaigne, Freddy Aciel Álvarez, Vladimir García y otros no estaban en la nómina de casa, no se cumplió con lo solicitado por los norteamericanos de que todos los integrantes fueran menores de 23 años.

En ese acápite los de casa presentaron varios jugadores que rebasaban ampliamente esa edad sobre todo en posiciones muy puntuales, como la receptoria, el cuadro, los jardines y algunos lanzadores.

Incluso varios de ellos con experiencia en fuertes certámenes internacionales, como son el Clásico Mundial, el Torneo de Rótterdam  y la Serie del caribe, además de la Serie Nacional.

Por esas razones los cerrados marcadores alcanzados, y  la falta de producción de largo alcance, (jonrones), son detalles que no deben obviarse, aunque se avanzó en otros renglones como la rapidez en las bases y una mejor utilización del llamado juego chiquito.

Hay alegría con el triunfo, pero no hay satisfacción, porque los retos del futuro son cada vez más serios y hay que pulir todos los aspectos en los que aún hay deficiencias marcadas.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en béisbol, Cuba, deporte y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s