LA PARTIDA DE UN GRANDE DEL BÉISBOL: MARIO CUESTA PEREZ


El pasado sábado 16 de febrero falleció en su adoptivo Vertientes uno de los más grandes peloteros cubanos del pasado siglo XX a la edad de 93 años (2 de abril de 1920).

Con la partida de Mario Cuesta Pérez, más conocido en el mundo de la pelota como Mario Pérez, se fue uno de los últimos de los peloteros de la generación de los años ´40 y del legendario equipo del Cromo que lleno toda una página de esplendor en el béisbol en esta zona del país.

Sus inicios en el deporte nacional fueron en el año 1939, cuando se desempeñó como antesalista del equipo del central Patria en Morón, luego pasó a jugar con el conjunto del central Jaronú, actualmente con el nombre de Brasil en la zona norte de la provincia agramontina.

Sin embargo, se dio a conocer con el equipo Cromo de Camagüey el 30 de agosto de 1942, cuando fue inaugurado el hoy desaparecido estadio Vigía Park, época en que enfrentó a selecciones como los Alacranes del Almendares, ocasión en que decidió el juego nada menos que frente a Ramón Bragaña a quien todos llamaban el “Profesor”, mientras que por los camagüeyanos lanzó el Inmortal Martín Dihigo.

Ese año el Cromo ganó invicto el campeonato provincial con 20 victorias sin derrotas, mientras que Mario Pérez terminó como líder jonronero, con dos cuadrangulares, además de impulsar 20 carreras.

Su primera incursión con el equipo Cuba fue en el año 1944 en un tope bilateral contra República Dominicana, donde a pesar de estar lesionado demostró su calidad de bateador.

Mario fue una de las tantas víctimas de la discriminación que ejercía por esos tiempos la Unión Atlética Amateur, al no ser incluido en el equipo que representó al país en la Serie Mundial celebrada en Venezuela a pesar de mostrar su fuerza y oportunidad al bate.

A Vertientes llegó en 1944 y un año después como integrantes de ese club vuelve a destacarse en la gira que realizan por La Habana al vencer a los equipos de la Liga Amateur de Cuba.

A los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla ’46 Mario Pérez asiste con la selección cubana que integraban entre otros Willy Miranda, Ángel “Catayo” González, Miguel Montiel e Hiram González, pero la efectivida del lanzador colombiano Carlos “Petaca” Rodríguez sepultó en par de ocasiones la esperanzas de la Mayor de las Antillas.

En el ‘53 viaja a Michigan para disputar el Campeonato Amateur de la American Baseball Congress en representación del conjunto de Báguano y luego en el ´57 volvería con el San Germán.

En 1962 dejó el deporte activo al recibir un pelotazo en una pierna para entonces contaba con 42 años de edad y dejaba una estela jonrones por todos los estadios en que jugó. De su estirpe pasaron por las Series Nacionales sus hijos Omar, Eduardo y Mario.

Con el fallecimiento de Mario Cuesta Pérez, el béisbol en Camagüey y en Cuba, pierde a unos de los últimos paladines de los tiempos en que la pelota se jugaba con sacrificios, pero también con el amor infinito hacia el deporte de todos los cubanos.

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