MUNDIAL DE BOXEO: MUNICH ´82, LA SORPRESA


Una de las principales ciudades de la entonces República Federal de Alemania, Múnich, sede de los XX Juegos Olímpicos en 1972, fue escenario diez años después del III Campeonato Mundial de Boxeo Amateur.

En esa misma localidad durante la cita estival mencionada Cuba había asumido no solo el protagonismo del boxeo universal al alcanzar tres medalla de oro, una de plata y otra de bronce, sino daba inicio a una trayectoria hacia las posiciones más destacadas del deporte en general en el concierto de naciones.

Para la Mayor de las Antillas el certamen pugilístico mundial de 1982 fue un espacio para una amplia renovación de la escuadra caribeña en ese decenio, prueba es que en la nómina enviada a la ciudad alemana solo repetían presencia Teófilo Stevenson, acompañado por los también titulares Ángel Herrera y Adolfo Horta, campeones en Belgrado que asistieron a Múnich con el propósito de revalidad sus respectivas coronas, aunque estos dos últimos en divisiones diferentes a la de contiendas anteriores, el resto eran púgiles que buscaban un posicionamiento a nivel de selección nacional.

La mayor sorpresa de aquella competencia fue el revés que sufrió Stevenson ante el desconocido italiano Francesco Damiani, un triunfo que ni el propio europeo no contaba obtener contra el tres veces titular olímpico y doble campeón del orbe del peso máximo, figura clave de aquella delegación cubana, por lo que ante aquella situación Horta y Herrera tuvieron que asumir el liderato de la selección para llevar la nave tricolor a puerto seguro.

Adolfo Horta dueño de la división de los 54 kilogramos en Belgrado había ascendido hasta el peso pluma los 57 kilos, mientras Ángel Herrera, había abandonado esa categoría y llegado hasta los ligeros, 60 kilos, ambos se agenciaron sus segundas coronas, las tres restantes corresponderían a tres debutantes para asegurar la victoria para la Isla.

Los debutantes Carlos García, en 63,5 derrotó en la final al norcoreano Kim Dong Kil; Bernardo Comas, en los 75 superó ampliamente al finlandés Tamos Usivirtas un hombre que le había dado fuertes combates a otro gran peleador cubano José Gómez; mientras que Pablo Romero en los 8, despechaba al polaco Pavel Skrzeck. La medalla de plata de Cuba era para Andrés Martínez en los 71 kilogramos y el bronce correspondía a Hermenegildo Báez en los 91.

El resto de las coronas se las repartieron Bulgaria, una por medio de Ibrahim Mustafov en los 48; mientras que la Unión Soviética se llevaba tres diademas doradas, Yuri Alexandrov, 51; Alexander Koshkin en 71 y Alexander Yagubkin en los 91, Estados Unidos obtenía igual cantidad, poer medio de Floyd Favors, 54, Mark Brenan, 67 y Tyrell Bigg en más de 91 kilogramos.

A pesar de la renovación emprendida y de la sorpresiva derrota de Teófilo Stevenson, Cuba mantuvo por tercera ocasión consecutiva la supremacía del boxeo aficionado mundial.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en boxeo, Cuba, deporte y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s