MARTI: EL PERIODISTA


Como dedicar unas líneas a José Martí, él que fue Maestro de la palabra. Como intentar una crónica acerca de su vida, si él trazó hermosos retratos de sus semejantes y narró los hechos más impactante de su tiempo.

José Martí.

Allí, cual legado imborrable están las crónicas publicadas sobre España, Estados Unidos, Europa, y América Latina la que él diseminó por centenares en diversos periódicos del continente en lo mejor del ejercicio periodístico lo cual definió al decir: “La prensa no es aprobación bondadosa o ira insultante. Es proposición. Estudio. Examen y consejo.”

Es imposible olvidar que en la obra, no solo de Martí, sino en la de otros autores de su época la prensa escrita fue el difusor por excelencia de la estética de muchos escritores, pensadores y artistas de finales del siglo XIX y principios del XX.

Por ejemplo en el Héroe Nacional Cubano las vividas crónicas fueron reflejo de que nada humano le fue ajeno, desde cosas sencillas como pueden ser consejos para dormir con gorra, las nuevas vajillas para tomar el té, la educación, la arquitectura, la moda, hasta las guerras, la política internacional, sobre todo para denunciar las garras voraces del naciente Imperio norteamericano

Aquellas  impresiones que va adquiriendo en contacto directo conforman sus opiniones que aparecen en las Escenas Norteamericanas, un amplio espectro de problemáticas sociales, políticas, culturales y deportivas, en las que se debatían las barriadas neoyorquinas.

Uno de esos momentos de gran recogimiento es la crónica que entrega acerca de la ejecución y posteriores funerales de los “Mártires de Chicago” donde el Apóstol no se queda en la superficie del suceso, sino que busca y haya las causas de aquel horrible crimen en especial cuando cierra aquella historia: “Pero no podrán borrar sobre su propio territorio, ni sobre toda la faz de la Tierra, la sombra oscilante de los ahorcados de Chicago”.

Fue entre las muchas facetas de creación de Martí el periodismo una de sus más grata satisfacciones y ejemplifica su quehacer con aquellas palabras que se convirtieron en luz para todos los tiempos cuando escribió: “El periodista ha de saber, desde la nube hasta el microbio”. (…) “De todos los oficios prefiero el de la imprenta, porque es el que más ha ayudado a la dignidad del hombre.” “Un palacio está ahí, donde nadie lo ve; un periódico es el palacio en viaje a donde todo el mundo lo vea. Un periódico sin generosidad, es un azote. Un periódico generoso es una columna.”

Esta entrada fue publicada en historia, sociedad, Uncategorized y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s