VIVA Y EN JUEGO… (IX) LAS ESTRELLAS


La celebración del Juego de las Estrellas en días recientes resultó una interesante experiencia y  un grato recuerdo para los miles de aficionados que asistieron al estadio Victoria de Girón de Matanzas y los millones que a través de la televisión siguieron cada incidencia tanto en cuba como en el extranjero.

Entre las cuestiones que resaltaron fue la disputa de las pruebas de habilidades, donde Yordanis Alarcón el receptor tunero demostró que es todo un portento de cualidades físicas para el béisbol, rápido, buen brazo y fuerza al bate, disparo un largo jonrón en el juego entre Orientales y Occidentales y con la madurez técnica a la defensiva  pudiera ser el hombre regular de esa posición en la selección nacional para el III Clásico a efectuarse el venidero 2013.

También causó grata impresión el jardinero matancero Guillermo Heredia, velocidad y potencia en el tiro de los jardines al home, además igualmente se lució al bate en el juego mencionado, de continuar el camino ascendente en que se encuentra no tardará mucho tiempo en vestir el uniforme del equipo Cuba.

En cuanto a los desafíos entre las estrellas actuales y el encuentro de veteranos habría que destacar la entrega que tanto unos y otros realizaron sobre la grama del terreno yumurino. Primero los que ya están fuera del juego activo enseñando a todos los presentes que lo que bien se aprende jamás se olvida, Germán Mesa, Juan Padilla dejando imágenes que bien pudieran constituir en clases demostrativa de seguridad defensiva con el guante y la brillantez en función del espectáculo, o Víctor Mesa, quien a sus 52 años de edad es capaz de sacar la bola fuera del parque, correr agresivamente y deslizarse en las bases con maestría.

Igualmente Omar Luis Martínez, y Eliécer Montes de Oca, quienes dejaron en la mente de los que lo observaron la idea de que con un entrenamiento ajustado a sus edades aún pudieran salir a lanzar en la Serie Nacional.

En cuanto al partido de los jugadores actuales, lo más significativo fue el deseo que cada hombre puso  en función de obtener la victoria para su equipo en medio de una fraternal rivalidad entre los tradicionales representantes de las dos zonas fundamentales del país, y en la que los dos mentores pusieron el empeño de salir con la sonrisa en los labios.

Somos del criterio de que esa debe ser la tónica de la  totalidad de los equipos que intervienen en el campeonato cubano, amor a  su uniforme, respecto al público que traduce en entrega y calidad en el terreno, lo cual debe estar sustentado con la seria preparación de todos los días y que va más allá de las exigencias que  los directores deben marcar como pauta, y convertirse en un compromiso y honor individual de cada pelotero, porque para llegar a planos estelares no basta con las condiciones atléticas se requiere además disposición  y esfuerzo.

En fin si ese concepto prevaleciera en cada uno de los participantes del torneo entonces se estaría dando un importante paso en el camino de devolver al béisbol cubano a la senda de los grandes éxitos internacionales, esperemos que esos juegos hayan sido el catalizador para metas superiores.

Esta entrada fue publicada en béisbol, deporte y etiquetada , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s